viernes, 17 de septiembre de 2010

OPACIDADES PEDAGÓGICAS

LA MEMORIA: ENTRE LA REMEMORACIÓN Y EL OLVIDO

José Martín García Hernández

Se intenta comprender la relación entre la pedagogía y la epistemología.
Se han dado explicaciones por medio de la filosofía pero no logran convencer del todo. De hecho se observa de algún modo la incapacidad que presenta la filosofía para explicar la pedagogía aún por medio de la epistemología.
Se dice que el pensamiento filosófico es una aventura y extravío, pues cuando generamos pensamientos filosóficos suele extraviarse el pensamiento.
Descartes trata de darle un carácter sin dudas para ver o explicar la pedagogía, quiere un apoyo en la evidencia, siempre apoyarnos en evidencias, aunque García Hernández menciona que es complicado presentar evidencias en pedagogía.
El autor menciona que Kant abusa del razonamiento.
Según el autor, Descartes propone un método para investigar dicho fenómeno llamado el Método Cartesiano de Descartes, el cual contempla justificación, evidencia, y racionalidad. La justificación dará respuesta al qué, para qué la investigación, la evidencia se basará en la historia, orígenes, información y la racionalidad será basada en la información recopilada, será el fundamento.
Otros autores tomaron caminos diferentes a Descartes y se han apoyado más en el método científico, pues se le concede más credibilidad al pensamiento científico que a la filosofía al instaurar una norma o criterio, además se considera que la filosofía no da buenas respuestas en cuanto a calidad y el pensamiento científico si la da.
Un punto no a favor del pensamiento científico es que el sujeto es sobrepasado por su propia obra.
El texto nos presenta las conclusiones del autor respecto al tema de la relación entre pedagogía y epistemología. Es un tema muy complicado pues según se menciona en el texto aún no se ha podido determinar el objeto de estudio de la pedagogía de acuerdo al planteamiento de varios autores.

Elaboró:
Zayda Raquel Duarte Duarte.

Referencias:
García Hernández, José Martín,et. Al., Opacidades Pedagógicas. Debate epistemológico, UPN, México, 2009, pp. 129-187.

OPACIDADES PEDAGÓGICAS: DEBATE EPISTEMOLÓGICO

José Martín García Hernández

La autora Josefina Granja Castro nos muestra varios fundamentos basados en la epistemología relacionados con la pedagogía.
Comenzaremos el texto puntualizando en el pensamiento de Durkheim que el autor nos comparte en el cual menciona que las categorías del pensamiento humano no están fijas en forma definitiva, sino que se hacen, se deshacen y se rehacen cambiando con los lugares y los tiempos. Se entiende entonces que el pensamiento no es algo fijo, puede cambiar constantemente de acuerdo a varios factores involucrados en el contexto en el que este se crea.
Se hace alusión a una distinción establecida entre conocimiento teórico y conocimiento práctico o bien entre ciencia y arte. Para esto nos remontamos al año 1400 donde Burke encontró vestigios de esta clasificación. Nos comenta la autora que a partir de ella se suscitó una discusión entre albañiles y arquitectos franceses, en la cual cada uno defendía su método para construir edificios, catedrales, etc. y que finalmente los dos métodos eran totalmente válidos pero se debe esclarecer que la ciencia de la geometría no debería inmiscuirse en la obra ya que la ciencia es una cosa y el arte otra. Por lo tanto se cita que el arte sin ciencia no es nada, la practica sin teoría tampoco.
También se menciona la distinción que se hace entre conocimiento privado y conocimiento público. El conocimiento privado solo se conoce en ciertos grupos y se transmite a través de códigos. El conocimiento público es de dominio más amplio tal así que logra afianzarse a través de la imprenta.
Cita la autora que en México, la pedagogía entra al campo de los estudios superiores de la mano del normalísimo a través de la Escuela Nacional de Altos Estudios, que en 1924 se dividió para dar origen a dos instituciones La Facultad de Filosofía y Letras y la Escuela Normal Superior. Es importante hacer un análisis sobre las carreras que se impartían en dichas escuelas algunas eran: Profesor universitario, maestro y doctor en ciencias de la educación (1920) Director de escuela primaria e inspector de escuelas (1922)
Profesor universitario para las escuelas secundarias, preparatorias y normales (1924)
Carrera de director, administrador y supervisión de sistemas de educación rural (1928)
Carrera de directora e inspectora de jardín de niños (1930).
Actualmente no se cuenta con dichos grados pero sería muy importante brindar nuevamente ese tipo de formación, pues nuestro dirigentes educativos hoy en día carecen de preparación gerencial, es decir son preparados como docentes meramente y se puede distinguir fácilmente que los docentes no somos capacitados como tal para labores administrativas.
El pensador Francisco Larroyo menciona que la teoría pedagógica describe el hecho educativo: busca sus relaciones con otros fenómenos; lo ordena y clasifica; indaga los factores que lo determinan, las leyes a que se halla sometido y los fines que persigue.
Y por su parte el arte educativo determina las técnicas más apropiadas para obtener el mejor rendimiento pedagógico: es una aplicación metódica de la ciencia de la educación.
Ambos teoría pedagógica y arte educativo interactúan constantemente y dependen uno del otro, pues uno es la teoría y otro la práctica por mencionarlo de algún modo. No se puede ejercer la práctica pedagógica, ni elaborar técnicas y estrategias sin tener un fundamento bien establecido.
La epistemología colabora en elaborar el estado del conocimiento de la investigación educativa. El término investigación educativa aparece en distintas versiones pues el objeto de estudio es el sujeto, por tal razón dentro de esta se hace énfasis en la etnografía pues es la descripción de la actividad humana.
La epistemología brinda pues a la investigación y su proceso elementos metodológicos, epistémicos y teóricos.

Elaboró:
Zayda Raquel Duarte Duarte.

Referencias:
García Hernández, José Martín,et. Al., Opacidades Pedagógicas. Debate epistemológico, UPN, México, 2009, pp. 129-187.